Estado del aire en La Vansa i Fórnols hoy
Lleida · Cataluña · 1458 m de altitud
Consulta el estado del aire en La Vansa i Fórnols para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
La calidad del aire en La Vansa i Fórnols: altitud y bosques como factores clave
Un municipio de montaña con escasa presión humana
La Vansa i Fórnols ocupa un territorio de 106,2 km² en el que el sellado del suelo —zonas urbanizadas, infraestructuras o suelos artificiales— apenas representa el 0,2 %. Esta cifra, muy por debajo de la media provincial, refleja una ocupación humana mínima. La altitud mediana del municipio (1.458 m) y su desnivel de 1.715 m —desde los 834 m hasta los 2.549 m— sitúan a La Vansa i Fórnols en el percentil 87 de altitud dentro de Lleida, lo que condiciona tanto la dispersión de contaminantes como la presencia de vegetación.
Bosques de coníferas y pastos: fuentes de polen y emisiones naturales
El 64,6 % del término municipal está cubierto por arbolado, con un predominio claro de coníferas (58,8 % de la superficie). Las frondosas, tanto caducas (3 %) como perennes (2,8 %), tienen una presencia testimonial. El matorral ocupa el 17,7 % y los pastos, el 14 %. Estas cubiertas vegetales determinan el tipo de polen presente: las gramíneas, con un factor de ajuste de 1,0, indican que la aportación local (14,1 % del polen) es similar a la del entorno inmediato. Su polinización, típica de finales de primavera y comienzos de verano, puede verse modulada por la altitud, que retrasa ligeramente el ciclo respecto a zonas más bajas.
Una estación de fondo a 28 km como referencia
La calidad del aire en La Vansa i Fórnols se monitoriza a través de la estación de Bellver de Cerdanya (El Talló), situada a 28,6 km y clasificada como de fondo. Este tipo de estaciones, alejadas de focos directos de emisión, suelen registrar niveles bajos de contaminantes primarios como el NO₂, asociado al tráfico. La altitud y el relieve del municipio favorecen la dispersión de partículas, aunque en episodios de calima —polvo sahariano transportado por vientos del sur— podrían registrarse aumentos puntuales de material particulado, especialmente en las zonas más altas.
Emisiones industriales: ausencia de focos registrados
No constan instalaciones industriales en el Registro PRTR dentro del término municipal, por lo que las fuentes de contaminación antropogénica son residuales. Las emisiones naturales —como los compuestos orgánicos volátiles liberados por los bosques de coníferas— son las únicas relevantes, aunque su impacto en la calidad del aire suele ser limitado en comparación con las emisiones urbanas o industriales.
Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus (cobertura del suelo), Mapa Forestal de España, Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de medición) y Registro PRTR (emisiones industriales).
Qué condiciona el aire en La Vansa i Fórnols
Con 1715 metros de desnivel entre su punto más bajo (834 m) y el más alto (2549 m), el término reúne ambientes muy distintos: lo que se respira en el fondo del valle no tiene por qué coincidir con lo de las zonas altas, y la predicción, que es un valor único para todo el municipio, se queda a medio camino.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina pino albar (35,5 % del arbolado), que poliniza de abril a junio; y coníferas (30,2 % del arbolado), que poliniza en primavera. En cambio, solo el 14,1 % del término es herbáceo, así que el polen de gramíneas depende más de lo que llega arrastrado por el viento que de lo que se produce aquí.
La medición real más cercana procede de la estación Bellver De Cerdanya (El Talló), a 28,6 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.