Estado del aire en Santa María de las Hoyas hoy
Soria · Castilla y León · 1092 m de altitud
Consulta el estado del aire en Santa María de las Hoyas para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Santa María de las Hoyas: altitud y bosques de coníferas definen su aire y polen
Un municipio de montaña con escasa urbanización
Santa María de las Hoyas se sitúa a 1.092 metros de altitud, por encima de la mediana provincial (1.073 m), en un territorio donde el desnivel alcanza los 242 metros. Solo el 0,6 % de su superficie está sellada —carreteras, edificios o zonas pavimentadas—, lo que limita las emisiones locales de contaminantes como el dióxido de nitrógeno (NO₂) o las partículas procedentes del tráfico. La estación de medición más cercana, de tipo "de tráfico" y ubicada a 47,1 km, no registra datos aplicables directamente al municipio, pero su lejanía y la baja densidad de infraestructuras sugieren que la calidad del aire aquí depende más de factores regionales que de fuentes urbanas.
Bosques de coníferas y pastos: el peso del polen y la vegetación
El 45,6 % del término municipal está cubierto por coníferas, un porcentaje que supera ampliamente al de frondosas caducas (0,3 %) o perennes (0,2 %). Esta dominancia arbórea, junto al 19,3 % de pastos y el 17,5 % de cultivos, configura un paisaje donde las gramíneas —con un 36,8 % de superficie herbácea— son la principal fuente de polen. El factor de ajuste de 1,53 indica que Santa María de las Hoyas genera un 53 % más de polen de gramíneas que su entorno inmediato, una corrección al alza que refleja la abundancia de estas especies en sus terrenos. El polen local aporta el 36,8 % del total, mientras que el 24,1 % restante procede de zonas vecinas, arrastrado por el viento.
Matorrales y altitud: dispersión de contaminantes
El 14,3 % de la superficie corresponde a matorrales, un tipo de cubierta que, junto a la altitud media y el relieve accidentado, favorece la dispersión de contaminantes. La escasa presencia de zonas selladas y la ausencia de focos industriales en el municipio reducen la acumulación de partículas o gases como el ozono troposférico, aunque este último puede verse influido por condiciones meteorológicas regionales —como el calor y la radiación solar en verano—, comunes en toda la provincia. La altitud, además, mitiga la concentración de polvo sahariano, menos frecuente en zonas elevadas que en áreas bajas del sureste peninsular.
Fuentes: Copernicus CAMS (predicción de polen), CLCplus (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de medición), Mapa Forestal de España (tipos de vegetación).
Qué condiciona el aire en Santa María de las Hoyas
A 1092 metros de altitud, el municipio está por encima de buena parte de la contaminación de fondo, aunque la altura también favorece niveles de ozono más altos en las tardes de verano.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina sabina y enebro (38,8 % del arbolado), que poliniza en febrero y marzo; y pino resinero (23,4 % del arbolado), que poliniza de abril a junio.
Aquí la predicción de gramíneas se corrige al alza (factor 1,5): el municipio tiene más superficie herbácea (36,8 %) que la media de su entorno de 10 km (24,1 %), de modo que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto.
La medición real más cercana procede de la estación Aranda De Duero 2, a 47,1 km, una estación de tráfico: mide junto a una vía con circulación, así que sus valores de dióxido de nitrógeno son de los más altos que se registran y representan la peor situación posible, no la media del municipio. Conviene tomarla con cautela: 47,1 km son muchos, y entre medias el terreno y los usos del suelo pueden cambiar bastante.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.