Estado del aire en Santa María de la Alameda hoy
Santa María de la Alameda · Comunidad de Santa María de la Alameda · 1334 m de altitud
Consulta el estado del aire en Santa María de la Alameda para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Santa María de la Alameda: relieve, vegetación y focos que marcan su aire
Con 75,9 km² de término municipal, Santa María de la Alameda pertenece a la provincia de Madrid. Su altitud media es de 1.334 metros y el terreno va de los 880 metros del punto más bajo a los 1.745 del más alto, 865 metros de desnivel. Eso lo sitúa en el percentil 91 de altitud de su provincia, cuya mediana está en 741 metros, es decir, por encima de la mitad de los municipios de Madrid. Por extensión es de los mayores de la provincia: percentil 90.
Con ese desnivel, el aire no se comporta igual en todo el término. En las noches despejadas y sin viento el aire frío se asienta en las zonas bajas y retiene ahí los contaminantes, mientras que las partes altas ventilan mejor; es el patrón habitual de las inversiones térmicas de invierno.
Según la cobertura del suelo de CLCplus, en Santa María de la Alameda predominan pastizal (63,6 %), matorral (17,4 %) y coníferas (11,7 %). Solo el 1,9 % está sellado, de modo que la contaminación local propia es reducida y lo que se respira depende sobre todo de lo que llega arrastrado desde fuera.
Con un 16 % de superficie arbolada, Santa María de la Alameda tiene un calendario de polen de árbol propio, ausente de la predicción general: predomina pino resinero (41,8 % del arbolado), que poliniza de abril a junio, a lo que se suma sabina y enebro (23,1 % del arbolado), que poliniza en febrero y marzo. Son datos del Mapa Forestal de España; las fechas de polinización son orientativas y se adelantan o retrasan con la meteorología de cada año.
El 63,7 % del término es pasto o cultivo herbáceo, que es la fuente principal del polen de gramíneas, el alérgeno más extendido de la primavera española. Esa proporción coincide prácticamente con la media de la celda de 10 km en la que Copernicus calcula el dato (63,8 %), de modo que Cluod publica la predicción sin corregirla: factor de ajuste 1. La ficha publica el valor de Copernicus sin tocar, el factor aplicado y el resultado final, para que la corrección se pueda deshacer y comprobar.
La medición real más próxima procede de la estación Collado Villalba, a 20 km, una estación de tráfico: mide junto a una vía con circulación, así que sus valores de dióxido de nitrógeno están entre los más altos que se registran y describen la peor situación posible, no la media del municipio. El dato llega de la Agencia Europea de Medio Ambiente en tiempo casi real, sin validar todavía, y la estación asignada se recalcula cada día entre las que efectivamente están reportando.
En el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes no consta ninguna instalación industrial declarante en Santa María de la Alameda. Eso no significa que no haya actividad, sino que ninguna supera los umbrales que obligan a declarar; la contaminación local, si la hay, vendrá del tráfico, la calefacción o la quema de restos agrícolas.
La ficha de Santa María de la Alameda se lee mejor separando sus tres capas: lo que se predice, lo que se mide y lo que se declara. El índice combinado que colorea el mapa toma siempre el peor de los tres componentes —calidad del aire, calima y polen— y muestra cuál manda en cada momento, de manera que un color de alerta no significa que todo esté mal, sino que algo concreto lo está.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus, el Mapa Forestal de España, el seccionado censal del INE y los modelos digitales de elevación del IGN para el relieve, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente, el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Todas las cifras de este texto proceden de esas fuentes.