Estado del aire en Las Quintanillas hoy
Burgos · Castilla y León · 882 m de altitud
Consulta el estado del aire en Las Quintanillas para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Las Quintanillas: un municipio de cultivos extensivos con baja presión industrial
Un territorio dominado por los campos de herbáceas
El 80,6 % del término municipal de Las Quintanillas está ocupado por cultivos, una proporción que supera ampliamente la mediana provincial. A esta superficie agrícola se suman pastos (8,5 %) y un pequeño porcentaje de frondosas caducifolias (4,1 %), lo que eleva al 89,1 % la cobertura herbácea del municipio. Esta estructura del suelo explica que el polen de gramíneas —asociado a pastizales y cultivos— tenga aquí un peso relevante: el 89,1 % de la carga polínica local procede del propio municipio, mientras que el entorno inmediato aporta el 91,6 %. El factor de ajuste de 0,973 indica que la emisión es ligeramente inferior a la media de su área circundante, pero suficiente para mantener niveles significativos durante la polinización, que en esta zona de Castilla y León alcanza su pico entre finales de primavera y comienzos de verano.
Altitud y relieve: dispersión de contaminantes con matices
Situado a 882 metros de altitud —por debajo de la mediana provincial de 894—, Las Quintanillas presenta un desnivel de 113 metros entre sus cotas mínima (823 m) y máxima (936 m). Aunque el municipio no está encajonado en un valle profundo, este rango altitudinal puede favorecer la acumulación nocturna de contaminantes en las zonas más bajas, especialmente en condiciones de estabilidad atmosférica. Sin embargo, la altitud media y la exposición al viento —típica de áreas abiertas de la meseta— facilitan en general la dispersión de partículas y gases. La ausencia de focos industriales en el término municipal reduce además las emisiones locales de óxidos de nitrógeno (NO₂) o partículas finas (PM), aunque la influencia de fuentes externas no es despreciable.
Influencia de la estación de tráfico de Burgos
La calidad del aire en Las Quintanillas se monitoriza indirectamente a través de la estación "BURGOS 6", ubicada a 13,1 kilómetros y clasificada como de tráfico. Este tipo de estaciones registran concentraciones más altas de dióxido de nitrógeno (NO₂) y partículas en suspensión (PM) debido a la proximidad a vías con circulación intensa. Aunque el municipio no alberga carreteras de gran capacidad, los vientos dominantes pueden transportar estos contaminantes desde la capital provincial, especialmente en episodios de estabilidad atmosférica. El ozono troposférico (O₃), un contaminante secundario que se forma con la radiación solar, también podría verse influido por estas advecciones, con niveles más elevados en los meses cálidos.
Baja presión de sellado y fuentes naturales
Solo el 1,7 % del suelo municipal está sellado —por debajo de la media regional—, lo que limita las emisiones asociadas a superficies impermeables (tráfico, calefacciones o industrias ligeras). La cobertura de matorral (2,5 %) y la escasa presencia de coníferas (1,5 %) aportan un componente natural a la composición del aire, aunque su impacto en la calidad global es marginal frente al predominio agrícola. La calima, vinculada a intrusiones de polvo sahariano, afecta ocasionalmente a la zona, aunque con menor intensidad que en el sureste peninsular o Canarias.
Fuentes: Coberturas del suelo (CLCplus), Mapa Forestal de España, Agencia Europea de Medio Ambiente (estación BURGOS 6), Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) para polen de gramíneas.
Qué condiciona el aire en Las Quintanillas
Con un relieve suave (113 metros de desnivel) y 882 metros de altitud media, el aire tiende a comportarse de forma homogénea en todo el término municipal.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina robles, melojos y quejigos (58,4 % del arbolado) y pino piñonero (13,2 % del arbolado), que polinizan en abril y mayo; y pino salgareño (13,6 % del arbolado), que poliniza de abril a junio. A eso se suma que el 89,1 % del término es pasto o cultivo herbáceo, la principal fuente de polen de gramíneas, con su pico a finales de primavera.
Cluod corrige a la baja la predicción de gramíneas en este municipio: la superficie herbácea local (89,1 %) es menor que la media de la celda de 10 km en la que Copernicus calcula el dato (91,6 %), así que el valor se ajusta por un factor de 1. Sin esa corrección, la cifra publicada sería sensiblemente más alta que la realidad del término.
La medición real más cercana procede de la estación Burgos 6, a 13,1 km, una estación de tráfico: mide junto a una vía con circulación, así que sus valores de dióxido de nitrógeno son de los más altos que se registran y representan la peor situación posible, no la media del municipio.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.