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Estado del aire en Quintanilla de Arriba hoy

Valladolid · Castilla y León · 831 m de altitud

Consulta el estado del aire en Quintanilla de Arriba para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Quintanilla de Arriba: aire y polen en un municipio de altitud media-alta

Un territorio dominado por cultivos y pastos

Quintanilla de Arriba presenta un paisaje donde casi la mitad del término municipal —el 47,6 %— está ocupado por cultivos. A estos se suman pastos (17,3 %) y matorrales (12,1 %), que elevan al 64,9 % la superficie cubierta por vegetación herbácea. El arbolado, con un 16,4 %, se reparte entre coníferas (13,7 %), frondosas caducas (1,8 %) y perennes (0,9 %). Esta distribución, con escaso sellado (1,9 %), reduce las fuentes urbanas de contaminación, pero deja el aire expuesto a emisiones agrícolas y al polvo en suspensión generado por las labores del campo.

Gramíneas: más polen local que en su entorno

El polen de gramíneas es aquí un 58,6 % más intenso que en el área circundante de 10 km, según el factor de ajuste de 1,586. Esto se explica porque el 64,9 % de la superficie municipal —frente al 40,9 % del entorno— actúa como fuente emisora. La abundancia de pastos y cultivos herbáceos, junto a la altitud media-alta (831 m, percentil 83 en Valladolid), favorece la dispersión del polen cuando las gramíneas polinizan, entre finales de primavera y comienzos de verano. La escasa presencia de masas forestales densas limita otros tipos de polen, pero no mitiga el impacto de estas especies.

Relieve y altitud: dispersión de contaminantes

El municipio se sitúa en un rango altitudinal que oscila entre los 724 y los 892 metros, con un desnivel de 168 m. Esta cota, superior a la mediana provincial (771 m), facilita la ventilación y reduce la acumulación de contaminantes en comparación con zonas más bajas y encajonadas. Sin embargo, la estación de medición más cercana —de tipo industrial y a 38,7 km— no registra datos útiles para evaluar la calidad del aire local. La ausencia de focos industriales en el término municipal sugiere que los principales factores de riesgo son externos (transporte de contaminantes) o naturales (polvo sahariano, emisiones agrícolas).

Influencia del polvo sahariano

La altitud y la exposición a vientos del sur hacen que Quintanilla de Arriba pueda verse afectada por episodios de calima, especialmente en situaciones de advección sahariana. Estos eventos, más frecuentes en el sureste peninsular y Canarias, también alcanzan Castilla y León, elevando las partículas en suspensión. La escasa cobertura sellada y la baja densidad de arbolado no actúan como barrera, por lo que el polvo se deposita con facilidad sobre cultivos y suelos desnudos (4,1 % del término).

Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus (cobertura del suelo), Mapa Forestal de España (vegetación), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de calidad del aire).

Qué condiciona el aire en Quintanilla de Arriba

Con un relieve suave (168 metros de desnivel) y 831 metros de altitud media, el aire tiende a comportarse de forma homogénea en todo el término municipal.

El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina pino piñonero (44,3 % del arbolado), que poliniza en abril y mayo; y coníferas (36,6 % del arbolado), que poliniza en primavera. A eso se suma que el 64,9 % del término es pasto o cultivo herbáceo, la principal fuente de polen de gramíneas, con su pico a finales de primavera.

Aquí la predicción de gramíneas se corrige al alza (factor 1,6): el municipio tiene más superficie herbácea (64,9 %) que la media de su entorno de 10 km (40,9 %), de modo que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto.

La medición real más cercana procede de la estación Energyworks-Va 1, a 38,7 km, una estación industrial: vigila el entorno de instalaciones concretas, así que sus valores responden sobre todo a la actividad cercana. Conviene tomarla con cautela: 38,7 km son muchos, y entre medias el terreno y los usos del suelo pueden cambiar bastante.

Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.