Estado del aire en Nombela hoy
Toledo · Castilla-La Mancha · 495 m de altitud
Consulta el estado del aire en Nombela para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Nombela: calidad del aire y polen en un municipio de relieve acusado y paisaje abierto
Un territorio dominado por pastos y cultivos, con escasa urbanización
El término municipal de Nombela (Toledo, Castilla-La Mancha) presenta una cobertura del suelo donde predominan los espacios abiertos: el 62,2 % de su superficie corresponde a pastos y el 14,3 % a cultivos. Las zonas selladas —edificaciones, carreteras e infraestructuras— ocupan solo el 0,6 %, mientras que el arbolado suma un 20 %, repartido entre frondosas perennes (17,8 %), frondosas caducas (2 %) y coníferas (0,2 %). Este paisaje, con un 76,5 % de herbáceos y apenas un 2,4 % de matorral, define un entorno con baja densidad de barreras físicas que puedan obstaculizar la dispersión de contaminantes o la circulación del polen.
Relieve y altitud: factores que modulan la acumulación de contaminantes
Nombela se sitúa a una altitud mediana de 495 metros, por debajo de la media provincial (573 m), pero con un desnivel acusado: su cota mínima es de 391 metros y la máxima alcanza los 1.050 metros, generando un rango de 659 metros. Este relieve encajonado en las zonas más bajas puede favorecer la acumulación de contaminantes en situaciones de estabilidad atmosférica, mientras que las áreas más elevadas —donde el viento circula con mayor libertad— facilitarían su dispersión. La estación de medición más cercana, de tipo "de fondo" y ubicada a 24,1 km en Villa del Prado, no registra datos de contaminantes en el dossier, por lo que no es posible evaluar concentraciones locales de óxidos de nitrógeno, ozono u otros compuestos.
Polen de gramíneas: un factor relevante en primavera y principios de verano
El 76,5 % de la superficie municipal cubierto por herbáceos —junto con un entorno inmediato donde este porcentaje alcanza el 75,8 %— convierte a Nombela en una zona con alta capacidad de emisión de polen de gramíneas. El factor de ajuste aplicado a las predicciones (1,009) indica que la producción local es ligeramente superior a la media de su área circundante. Dado que las gramíneas polinizan principalmente entre finales de primavera y comienzos de verano, este periodo será el de mayor concentración de polen en el aire, con niveles que dependerán de las condiciones meteorológicas —viento, humedad y precipitaciones— y de la intensidad de la floración.
Fuentes: Copernicus CAMS (predicción de polen), CLCplus (cobertura del suelo), Mapa Forestal de España (tipos de vegetación), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de medición).
Qué condiciona el aire en Nombela
El desnivel de 659 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina encina y alcornoque (44,6 % del arbolado), que poliniza de marzo a mayo; y coníferas (35,5 % del arbolado), que poliniza en primavera. A eso se suma que el 76,5 % del término es pasto o cultivo herbáceo, la principal fuente de polen de gramíneas, con su pico a finales de primavera.
Aquí la predicción de gramíneas se corrige al alza (factor 1): el municipio tiene más superficie herbácea (76,5 %) que la media de su entorno de 10 km (75,8 %), de modo que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto.
La medición real más cercana procede de la estación Villa Del Prado, a 24,1 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.