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Estado del aire en La Morera hoy

Badajoz · Extremadura · 435 m de altitud

Consulta el estado del aire en La Morera para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.

La calidad del aire y el polen en La Morera: un municipio marcado por su entorno natural

Un territorio dominado por pastos y cultivos

El término municipal de La Morera (Badajoz, Extremadura) presenta una cobertura del suelo donde predominan los espacios abiertos: el 49,7 % de su superficie corresponde a pastos y el 20,4 % a cultivos. Estas extensiones herbáceas, junto al 11,1 % ocupado por matorral, configuran un paisaje donde la vegetación no arbórea alcanza el 70,1 % del territorio. La presencia de arbolado es minoritaria (15,5 %), limitada a especies perennes, mientras que las zonas selladas —como núcleos urbanos o infraestructuras— apenas representan el 1,2 % del área. Este reparto condiciona tanto la emisión de polen como la dispersión de contaminantes, al reducir barreras físicas que puedan retener partículas.

Gramíneas: una fuente local relevante

La Morera registra un factor de ajuste para el polen de gramíneas de 1,094, lo que indica que la producción local supera en un 9,4 % la media de su entorno inmediato (un radio de 10 km). El 70,1 % de la superficie municipal contribuye a esta emisión, frente al 64,1 % del área circundante. Este dato refleja la importancia de los pastos y cultivos herbáceos como focos de polinización, especialmente en la época de máxima actividad de las gramíneas, entre finales de primavera y comienzos de verano. La escasa presencia de zonas selladas o arboladas favorece que el polen se disperse con facilidad, sin obstáculos que limiten su concentración en el aire.

Relieve y altitud: dispersión de contaminantes

Con una altitud mediana de 435 metros —por encima del percentil 57 de su provincia—, La Morera presenta un desnivel de 365 metros entre sus cotas mínima (320 m) y máxima (685 m). Este relieve, aunque moderado, puede influir en la circulación del aire: las zonas más elevadas suelen favorecer la dispersión de contaminantes, mientras que las áreas bajas podrían acumularlos en condiciones de estabilidad atmosférica. Sin embargo, al carecer de estaciones de medición propias, los datos de calidad del aire se extrapolan desde la estación más cercana, situada a 24,4 km y clasificada como "de fondo". Este tipo de estaciones registra niveles más bajos de contaminantes que las ubicadas en zonas de tráfico o industriales, lo que sugiere que, en ausencia de focos locales significativos, la calidad del aire en La Morera dependerá principalmente de factores regionales, como el transporte de partículas desde otras áreas o episodios de calima.

Fuentes: Copernicus CAMS (predicción de polen), CLCplus (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de medición), Mapa Forestal de España (vegetación).

Qué condiciona el aire en La Morera

Con un relieve suave (365 metros de desnivel) y 435 metros de altitud media, el aire tiende a comportarse de forma homogénea en todo el término municipal.

El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina encina y alcornoque (97,2 % del arbolado), que poliniza de marzo a mayo. A eso se suma que el 70,1 % del término es pasto o cultivo herbáceo, la principal fuente de polen de gramíneas, con su pico a finales de primavera.

Aquí la predicción de gramíneas se corrige al alza (factor 1,1): el municipio tiene más superficie herbácea (70,1 %) que la media de su entorno de 10 km (64,1 %), de modo que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto.

La medición real más cercana procede de la estación Barcarrota, a 24,4 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado.

Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.