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Estado del aire en Luna hoy

Zaragoza · Aragón · 507 m de altitud

Consulta el estado del aire en Luna para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Luna: un municipio con baja presión urbana y polen de gramíneas dominante

Un territorio mayoritariamente agrícola y forestal

Luna ocupa 308,9 km², una superficie que lo sitúa en el percentil 98 de su provincia por extensión. El 43,5 % del término está dedicado a cultivos, mientras que las zonas arboladas —coníferas en su mayoría— cubren el 23,4 %. El matorral y los pastos suman otro 31,2 %, dejando solo un 0,3 % de suelo sellado. Esta distribución refleja un paisaje con escasa urbanización y una actividad agrícola que, junto a la vegetación natural, condiciona tanto la calidad del aire como los niveles de polen.

Polen de gramíneas: una fuente local y cercana

El 59,2 % de la superficie municipal corresponde a herbáceas, un porcentaje idéntico al de su entorno inmediato. Esto indica que las gramíneas —principales emisoras de polen alergénico en esta zona— tienen una presencia homogénea dentro y fuera del municipio. El factor de ajuste de 1,0 confirma que Luna no destaca por una mayor o menor concentración de estas plantas respecto a su área circundante. Dado que las gramíneas polinizan sobre todo entre finales de primavera y comienzos de verano, su impacto en la calidad del aire biológico será estacional y directamente ligado a la extensión de estos cultivos y pastos.

Relieve y dispersión de contaminantes

Con una altitud mediana de 507 metros —por debajo de la media provincial— y un desnivel de 475 metros entre sus cotas mínima y máxima, Luna presenta un territorio con variaciones moderadas. Aunque no hay estaciones de medición en el municipio, la más cercana (a 46,3 km) es de tipo "tráfico", lo que sugiere que los datos de contaminantes como NO₂ reflejarían condiciones urbanas ajenas a Luna. La combinación de baja densidad de población, escaso sellado del suelo y predominio de espacios abiertos favorece la dispersión de partículas y gases, reduciendo el riesgo de acumulación local. Sin embargo, la altitud relativamente baja y la presencia de zonas encajonadas en el relieve podrían limitar ocasionalmente esa ventilación.

Influencia de la actividad agrícola

Los cultivos extensivos, que ocupan casi la mitad del municipio, pueden contribuir a la emisión de partículas finas (PM₁₀ y PM₂,₅) durante labores como la siembra, la cosecha o el laboreo, especialmente en condiciones secas y ventosas. Además, la quema de rastrojos —aunque regulada— podría generar picos puntuales de contaminación. La vegetación natural, por su parte, actúa como sumidero de CO₂ y otros gases, pero su contribución a la calidad del aire depende de factores como la humedad y la estacionalidad.

Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus (cobertura del suelo), Mapa Forestal de España (vegetación), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de medición).

Qué condiciona el aire en Luna

Con un relieve suave (475 metros de desnivel) y 507 metros de altitud media, el aire tiende a comportarse de forma homogénea en todo el término municipal.

El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina pino carrasco (63,3 % del arbolado), que poliniza de marzo a mayo; y coníferas (19,2 % del arbolado), que poliniza en primavera.

La medición real más cercana procede de la estación Huesca, a 46,3 km, una estación de tráfico: mide junto a una vía con circulación, así que sus valores de dióxido de nitrógeno son de los más altos que se registran y representan la peor situación posible, no la media del municipio. Conviene tomarla con cautela: 46,3 km son muchos, y entre medias el terreno y los usos del suelo pueden cambiar bastante.

Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.