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Estado del aire en Jarandilla de la Vera hoy

Cáceres · Extremadura · 477 m de altitud

Consulta el estado del aire en Jarandilla de la Vera para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Jarandilla de la Vera: relieve, vegetación y focos que marcan su aire

Con 61,5 km² de término municipal, Jarandilla de la Vera pertenece a la provincia de Cáceres, en Extremadura. Su altitud media es de 477 metros y el terreno va de los 244 metros del punto más bajo a los 892 del más alto, 648 metros de desnivel. Eso lo sitúa en el percentil 61 de altitud de su provincia, cuya mediana está en 428 metros, es decir, por encima de la mitad de los municipios de Cáceres. Por extensión queda en el percentil 57 provincial.

Con ese desnivel, el aire no se comporta igual en todo el término. En las noches despejadas y sin viento el aire frío se asienta en las zonas bajas y retiene ahí los contaminantes, mientras que las partes altas ventilan mejor; es el patrón habitual de las inversiones térmicas de invierno.

Según la cobertura del suelo de CLCplus, en Jarandilla de la Vera predominan pastizal (31,1 %), frondosas de hoja caduca (22,1 %) y coníferas (15,3 %). Solo el 1,9 % está sellado, de modo que la contaminación local propia es reducida y lo que se respira depende sobre todo de lo que llega arrastrado desde fuera.

Con un 41,3 % de superficie arbolada, Jarandilla de la Vera tiene un calendario de polen de árbol propio, ausente de la predicción general: predomina robles, melojos y quejigos (54,1 % del arbolado), que poliniza en abril y mayo, a lo que se suma pino resinero (29,8 % del arbolado), que poliniza de abril a junio. Son datos del Mapa Forestal de España; las fechas de polinización son orientativas y se adelantan o retrasan con la meteorología de cada año.

El 39,9 % del término es pasto o cultivo herbáceo, que es la fuente principal del polen de gramíneas, el alérgeno más extendido de la primavera española. Aquí la corrección es al alza, con un factor de 1,12: el municipio reúne más superficie herbácea que la media de su celda de 10 km (35,6 %), así que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto. La ficha publica el valor de Copernicus sin tocar, el factor aplicado y el resultado final, para que la corrección se pueda deshacer y comprobar.

La medición real más próxima procede de la estación Pío Xii, a 71,4 km, una estación de tráfico: mide junto a una vía con circulación, así que sus valores de dióxido de nitrógeno están entre los más altos que se registran y describen la peor situación posible, no la media del municipio. Conviene tomarla con cautela: 71,4 km son muchos y entre medias el relieve y los usos del suelo pueden cambiar bastante. El dato llega de la Agencia Europea de Medio Ambiente en tiempo casi real, sin validar todavía, y la estación asignada se recalcula cada día entre las que efectivamente están reportando.

En el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes no consta ninguna instalación industrial declarante en Jarandilla de la Vera. Eso no significa que no haya actividad, sino que ninguna supera los umbrales que obligan a declarar; la contaminación local, si la hay, vendrá del tráfico, la calefacción o la quema de restos agrícolas.

La ficha de Jarandilla de la Vera se lee mejor separando sus tres capas: lo que se predice, lo que se mide y lo que se declara. El índice combinado que colorea el mapa toma siempre el peor de los tres componentes —calidad del aire, calima y polen— y muestra cuál manda en cada momento, de manera que un color de alerta no significa que todo esté mal, sino que algo concreto lo está.

Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus, el Mapa Forestal de España, el seccionado censal del INE y los modelos digitales de elevación del IGN para el relieve, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente, el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Todas las cifras de este texto proceden de esas fuentes.