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Estado del aire en Gúdar hoy

Teruel · Aragón · 1633 m de altitud

Consulta el estado del aire en Gúdar para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Gúdar: aire limpio y polen de gramíneas en un municipio de alta montaña

Un territorio elevado y poco sellado

Gúdar se sitúa a 1.633 metros de altitud, con un desnivel de 650 metros entre sus cotas mínima y máxima. El 99 % de los municipios de Teruel están a menor altura, lo que condiciona su calidad del aire: la altitud favorece la dispersión de contaminantes y reduce la acumulación de partículas cerca del suelo. Solo el 0,4 % de su superficie está sellada —carreteras, edificios o zonas pavimentadas—, un valor muy bajo que limita las emisiones locales. El resto del territorio se reparte entre coberturas naturales: el 45,3 % son coníferas, el 34,2 % pastos y el 14,3 % matorral, mientras que los cultivos apenas ocupan el 1,6 %.

Polen de gramíneas: más intenso que en su entorno

El 35,8 % del término municipal corresponde a herbáceas, un porcentaje que supera ligeramente la aportación del área circundante (31,4 %). Esto se refleja en el factor de ajuste del polen de gramíneas, fijado en 1,142: aquí la concentración tiende a ser un 14 % más alta que en zonas próximas con menor presencia de estas plantas. Las gramíneas polinizan principalmente entre finales de primavera y comienzos de verano, un periodo en el que la altitud puede retrasar ligeramente el inicio de la floración respecto a zonas más bajas.

Contaminación atmosférica: sin mediciones locales

No hay estaciones de calidad del aire en Gúdar. La más cercana, de tipo "de fondo", se encuentra a 36,2 kilómetros y no registra datos de contaminantes en el dossier. Esta ausencia de mediciones directas impide evaluar parámetros como el ozono troposférico, que suele aumentar en verano con el calor y la radiación solar, o el dióxido de nitrógeno, asociado al tráfico. La altitud y la escasa actividad industrial en el municipio sugieren que los niveles de contaminación serían bajos, pero no hay datos para confirmarlo.

Partículas y calima: menos exposición que en zonas bajas

El polvo sahariano, que afecta con mayor intensidad al sureste peninsular y a Canarias, tiene un impacto limitado en Gúdar debido a su altitud y ubicación. Las advecciones del sur elevan las partículas en suspensión, pero el relieve y la distancia a las zonas más expuestas reducen su incidencia. La cobertura vegetal —con un 45,9 % de arbolado y un 14,3 % de matorral— contribuye a fijar el suelo y minimizar el polvo local, aunque no evita la llegada de partículas transportadas por el viento.

Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de calidad del aire), Mapa Forestal de España (vegetación).

Qué condiciona el aire en Gúdar

El desnivel de 650 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.

El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina pino albar (95,9 % del arbolado), que poliniza de abril a junio.

Aquí la predicción de gramíneas se corrige al alza (factor 1,1): el municipio tiene más superficie herbácea (35,8 %) que la media de su entorno de 10 km (31,4 %), de modo que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto.

La medición real más cercana procede de la estación Teruel, a 36,2 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado. Conviene tomarla con cautela: 36,2 km son muchos, y entre medias el terreno y los usos del suelo pueden cambiar bastante.

Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.