Ver en el mapa

Estado del aire en La Fuliola hoy

Lleida · Cataluña · 262 m de altitud

Consulta el estado del aire en La Fuliola para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.

La calidad del aire y el polen en La Fuliola: un municipio dominado por los cultivos

Un territorio llano y agrícola

La Fuliola, en la provincia de Lleida (Cataluña), se sitúa a 262 metros de altitud, por debajo de la mediana provincial (515 m), con un desnivel máximo de solo 24 metros en sus 11,2 km² de extensión. El 69,4 % de su superficie está ocupado por cultivos, mientras que las zonas selladas —como núcleos urbanos o infraestructuras— representan apenas el 3,9 %. La vegetación natural es escasa: un 5,1 % corresponde a frondosas caducifolias, un 3,1 % a frondosas perennes, y un 0,8 % a matorral. Estos datos reflejan un paisaje muy antropizado, donde la actividad agrícola condiciona tanto la calidad del aire como la presencia de polen.

Polen de gramíneas: más intenso que en su entorno

El 86,4 % del término municipal está cubierto por herbáceas, un porcentaje que supera ligeramente el de su entorno inmediato (84,6 %). Esto se traduce en un factor de ajuste de 1,022 para el polen de gramíneas, lo que indica que los niveles registrados aquí son un 2,2 % más altos que los previstos por los modelos regionales. Dado que las gramíneas polinizan principalmente entre finales de primavera y comienzos de verano, este periodo puede ser especialmente crítico para la población sensible. La escasa presencia de arbolado (8,2 %) y la predominancia de cultivos sugieren que el polen de otras especies vegetales tendrá un impacto menor.

Calidad del aire: influencia de la actividad agrícola y la estación de fondo

La estación de medición más cercana, "ES2034A-JUNEDA (PLA DE MOLÍ)", se encuentra a 23,9 km y es de tipo *de fondo*, lo que significa que registra niveles de contaminantes representativos de una zona amplia, no afectados directamente por fuentes locales como el tráfico. En La Fuliola, la principal fuente industrial es una granja ramadera, que en 2024 emitió 1 kg de óxidos de nitrógeno (NOx/NO₂). Aunque esta cifra es mínima, la actividad agrícola —especialmente el uso de fertilizantes y la gestión de residuos orgánicos— puede contribuir a emisiones difusas de amoníaco (NH₃) y partículas, que no se miden en la estación de referencia. El relieve llano y la baja altitud favorecen la dispersión de contaminantes, pero en episodios de estabilidad atmosférica, como inversiones térmicas, podrían acumularse.

Un foco industrial casi testimonial

El único foco industrial registrado en el municipio es la granja "Fermaga", cuya emisión anual de NOx (1 kg) es irrelevante en términos absolutos. Sin embargo, en un contexto de baja industrialización, incluso fuentes menores pueden tener un peso relativo en la calidad del aire local, especialmente si se combinan con otras emisiones difusas del sector primario.

Fuentes: Copernicus CAMS (polen), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de calidad del aire), CLCplus (cobertura del suelo), Registro PRTR (emisiones industriales), Mapa Forestal de España (vegetación).

Qué condiciona el aire en La Fuliola

Con un relieve suave (24 metros de desnivel) y 262 metros de altitud media, el aire tiende a comportarse de forma homogénea en todo el término municipal.

Aquí la predicción de gramíneas se corrige al alza (factor 1): el municipio tiene más superficie herbácea (86,4 %) que la media de su entorno de 10 km (84,6 %), de modo que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto.

La medición real más cercana procede de la estación Juneda (Pla De Molí), a 23,9 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado.

Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.