Estado del aire en La Figuera hoy
Tarragona · Cataluña · 429 m de altitud
Consulta el estado del aire en La Figuera para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
La calidad del aire y el polen en La Figuera: relieve y vegetación como claves
Un municipio de altitud media con fuerte desnivel
La Figuera se sitúa en Tarragona, a una altitud mediana de 429 m, por encima del percentil 71 de su provincia. El término municipal abarca 18,7 km² y presenta un desnivel de 384 m, con cotas que van desde los 228 m hasta los 612 m. Este relieve accidentado puede influir en la dispersión de contaminantes: las zonas más bajas y encajonadas tienden a acumularlos, mientras que las áreas elevadas y expuestas al viento favorecen su dispersión.
Vegetación dominante: matorral y coníferas
El 47,8 % del territorio está cubierto por matorral, y el 41,5 % por coníferas, lo que suma un 89,3 % de superficie con vegetación leñosa. Las gramíneas, principales emisoras de polen alergénico, ocupan solo el 8,7 % del municipio, un porcentaje inferior al de su entorno inmediato (11,9 % en un radio de 10 km). Esto se refleja en el factor de ajuste de polen de gramíneas, fijado en 0,728: la predicción para La Figuera se corrige a la baja respecto a la media regional, ya que la fuente local es menor. Las gramíneas polinizan sobre todo entre finales de primavera y comienzos de verano, periodo en el que su concentración en el aire dependerá también de las condiciones meteorológicas.
Baja presión humana y ausencia de focos industriales
Solo el 0,2 % del suelo está sellado (urbanizado o pavimentado), lo que indica una escasa influencia del tráfico y las emisiones domésticas en la calidad del aire. No hay registros de focos industriales significativos en el municipio. La estación de medición más cercana, de tipo "de fondo" y ubicada a 11,6 km en Els Guiamets, no reporta datos de contaminantes en el dossier, lo que sugiere niveles bajos o estables de los principales compuestos.
Influencia del entorno y fenómenos regionales
Aunque La Figuera no tiene fuentes locales de contaminación relevantes, su calidad del aire puede verse afectada por fenómenos regionales, como las advecciones de polvo sahariano, que llegan con vientos del sur y afectan con mayor intensidad a zonas del sureste peninsular y a Canarias. En verano, el aumento de temperaturas y la radiación solar pueden elevar los niveles de ozono troposférico, un contaminante secundario que se forma en presencia de óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles.
Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus (cobertura del suelo), Mapa Forestal de España (vegetación), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de calidad del aire).
Qué condiciona el aire en La Figuera
Con un relieve suave (384 metros de desnivel) y 429 metros de altitud media, el aire tiende a comportarse de forma homogénea en todo el término municipal.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina pino carrasco (86,6 % del arbolado), que poliniza de marzo a mayo; y coníferas (11,6 % del arbolado), que poliniza en primavera. En cambio, solo el 8,7 % del término es herbáceo, así que el polen de gramíneas depende más de lo que llega arrastrado por el viento que de lo que se produce aquí.
Cluod corrige a la baja la predicción de gramíneas en este municipio: la superficie herbácea local (8,7 %) es menor que la media de la celda de 10 km en la que Copernicus calcula el dato (11,9 %), así que el valor se ajusta por un factor de 0,7. Sin esa corrección, la cifra publicada sería sensiblemente más alta que la realidad del término.
La medición real más cercana procede de la estación Bj- Guiamets, a 11,6 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.