Estado del aire en Estepona hoy
Málaga · Andalucía · 256 m de altitud
Consulta el estado del aire en Estepona para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Calidad del aire y polen en Estepona: relieve y uso del suelo como claves
Un territorio con fuerte contraste altitudinal y vegetación diversa
Estepona presenta un desnivel de 1.427 metros entre su cota mínima y máxima, lo que condiciona la distribución de la vegetación y la dispersión de contaminantes. El 44,6 % del término municipal está cubierto por arbolado, con un predominio de coníferas (28,4 %) y frondosas perennes (15,3 %). El matorral ocupa el 16,8 %, mientras que los pastos y herbáceos —incluidas las gramíneas— representan el 25,8 % y el 26,4 %, respectivamente. El suelo sellado (9,9 %) y los cultivos (0,6 %) tienen un peso menor, aunque concentrados en zonas específicas.
Gramíneas: una fuente local relevante, pero sin exceso frente al entorno
El polen de gramíneas en Estepona procede en un 26,5 % de fuentes dentro del municipio y en otro 26,5 % del área circundante de 10 km. El factor de ajuste de 1,0 indica que la producción local no supera la media de su entorno, por lo que la predicción de niveles no requiere correcciones al alza. Dado que las gramíneas polinizan principalmente entre finales de primavera y comienzos de verano, su impacto en la calidad del aire particulado será más acusado en ese período, especialmente en zonas con mayor cobertura herbácea.
Contaminación atmosférica: tráfico y relieve como factores limitantes
La estación de medición más cercana, "ES1074A-HOSTELERÍA", es de tipo tráfico y se encuentra a 36,9 km, fuera del término municipal. Esto dificulta una evaluación precisa de los niveles locales, aunque su tipología sugiere que los valores de dióxido de nitrógeno (NO₂) y partículas podrían estar influenciados por el tráfico rodado, especialmente en áreas con mayor sellado del suelo. El relieve accidentado de Estepona, con zonas encajonadas, puede favorecer la acumulación de contaminantes en determinadas áreas, mientras que la altitud y el viento en cotas más altas facilitarían su dispersión.
Emisiones industriales: un foco puntual con impacto limitado
La Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Estepona, gestionada por la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, emitió en 2024 un total de 3.642 kg de contaminantes, de los cuales 2.840 kg correspondieron a óxidos de nitrógeno (NOx/NO₂) y 802 kg a monóxido de carbono (CO). Estas emisiones, asociadas al tratamiento de aguas residuales, representan un foco localizado cuyo impacto en la calidad del aire dependerá de las condiciones meteorológicas y la proximidad a zonas habitadas.
Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus y Mapa Forestal de España (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de medición), Registro PRTR (emisiones industriales).
Qué condiciona el aire en Estepona
Con 1427 metros de desnivel entre su punto más bajo (0 m) y el más alto (1427 m), el término reúne ambientes muy distintos: lo que se respira en el fondo del valle no tiene por qué coincidir con lo de las zonas altas, y la predicción, que es un valor único para todo el municipio, se queda a medio camino.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina pino resinero (74,3 % del arbolado), que poliniza de abril a junio; y coníferas (23,9 % del arbolado), que poliniza en primavera.
La medición real más cercana procede de la estación Hostelería, a 36,9 km, una estación de tráfico: mide junto a una vía con circulación, así que sus valores de dióxido de nitrógeno son de los más altos que se registran y representan la peor situación posible, no la media del municipio. Conviene tomarla con cautela: 36,9 km son muchos, y entre medias el terreno y los usos del suelo pueden cambiar bastante.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.