Estado del aire en La Ercina hoy
León · Castilla y León · 1094 m de altitud
Consulta el estado del aire en La Ercina para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
La calidad del aire y el polen en La Ercina: altitud y vegetación como claves
Un municipio de montaña con escasa presión urbana
La Ercina se sitúa a 1.094 metros de altitud, por encima del 77 % de los municipios de León. Su término municipal, de 105 km², presenta un desnivel de 452 metros entre cotas, lo que favorece la dispersión de contaminantes gracias a la circulación de aire en laderas y vaguadas. Solo el 0,4 % del suelo está sellado, un porcentaje mínimo que refleja la ausencia de núcleos urbanos densos o infraestructuras que generen emisiones locales significativas. La estación de medición más cercana, de tipo fondo y ubicada a 31,2 km, no registra datos de contaminantes en este municipio, lo que sugiere niveles bajos de polución atmosférica.
Vegetación y polen: gramíneas dominantes en un paisaje arbolado
El 47,7 % de la superficie de La Ercina está cubierta por arbolado, principalmente frondosas caducifolias (32,8 %) y coníferas (14,8 %). El matorral ocupa otro 17,2 %, mientras que los pastos y herbáceos —fuente principal del polen de gramíneas— representan el 33,6 % del territorio. Este porcentaje es ligeramente superior al de su entorno inmediato (32,9 %), como confirma el factor de ajuste de 1,023 aplicado a las predicciones de polen: el municipio genera un 2,3 % más de gramíneas que la media de su área circundante. Dado que estas especies polinizan con mayor intensidad desde finales de primavera hasta comienzos de verano, los niveles de polen en el aire pueden ser moderados en esa época, especialmente en zonas abiertas donde el viento facilita su dispersión.
Influencia del relieve y la altitud en la calidad del aire
La altitud mediana de La Ercina (1.094 m) y su relieve accidentado reducen la acumulación de contaminantes primarios como el dióxido de nitrógeno (NO₂) o las partículas en suspensión (PM), típicos de zonas bajas y valles encajonados. Además, la escasa presencia de cultivos (0,1 %) y la baja densidad de suelo sellado limitan las fuentes locales de emisión. En episodios de calima, el polvo sahariano podría afectar al municipio, aunque su impacto suele ser menor en zonas elevadas que en áreas costeras o del sureste peninsular. La combinación de altitud, vegetación y baja presión humana configura un escenario donde la calidad del aire tiende a ser buena, salvo en situaciones meteorológicas excepcionales.
Fuentes: Copernicus CAMS (predicción de polen), CLCplus (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de medición), Mapa Forestal de España (tipos de vegetación).
Qué condiciona el aire en La Ercina
A 1094 metros de altitud, el municipio está por encima de buena parte de la contaminación de fondo, aunque la altura también favorece niveles de ozono más altos en las tardes de verano.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina robles, melojos y quejigos (64,5 % del arbolado), que poliniza en abril y mayo; y coníferas (17 % del arbolado), que poliniza en primavera.
Aquí la predicción de gramíneas se corrige al alza (factor 1): el municipio tiene más superficie herbácea (33,6 %) que la media de su entorno de 10 km (32,9 %), de modo que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto.
La medición real más cercana procede de la estación Lario, a 31,2 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado. Conviene tomarla con cautela: 31,2 km son muchos, y entre medias el terreno y los usos del suelo pueden cambiar bastante.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.