Estado del aire en Castellar de la Ribera hoy
Lleida · Cataluña · 694 m de altitud
Consulta el estado del aire en Castellar de la Ribera para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Calidad del aire y polen en Castellar de la Ribera: un municipio de montaña con baja presión industrial
Un territorio dominado por bosques de coníferas y cultivos
El término municipal de Castellar de la Ribera presenta un paisaje donde el 67,3 % de su superficie está cubierta por arbolado, con un claro predominio de coníferas (62,4 % del total). Las zonas de cultivo ocupan el 21,2 %, mientras que los pastos y matorrales representan un 4,2 % y un 5,9 %, respectivamente. Esta distribución influye en la dinámica del polen: las gramíneas, que aportan el 25,4 % de la carga polínica local —igual que en su entorno inmediato—, tienen su origen principalmente en las áreas herbáceas (25,4 % del municipio) y en los cultivos. El factor de ajuste para este tipo de polen es neutro (1,0), lo que indica que la concentración no difiere significativamente de la media regional.
Altitud y relieve: dispersión de contaminantes y menor impacto urbano
Situado a una altitud mediana de 694 metros —por encima del percentil 66 de su provincia—, Castellar de la Ribera cuenta con un desnivel de 531 metros entre sus cotas mínima (481 m) y máxima (1012 m). Este relieve, junto a la escasa superficie sellada (0,6 %), favorece la dispersión de contaminantes atmosféricos. La estación de medición más cercana, de tipo *fondo* y ubicada a 21,2 km, no registra datos de calidad del aire en el municipio, pero su lejanía y el carácter no urbano del territorio sugieren que los niveles de óxidos de nitrógeno (NO₂) y otros contaminantes primarios serían bajos en condiciones normales.
Focos industriales: emisiones mínimas y localizadas
Las dos instalaciones industriales registradas en el municipio emiten cantidades simbólicas de óxidos de nitrógeno: 1 kg anual en cada caso. Una corresponde a una explotación ganadera porcina y la otra a una actividad de engorde, ambas con un impacto ambiental prácticamente irrelevante a escala local. La ausencia de industrias pesadas o tráfico intenso refuerza el perfil de baja contaminación atmosférica.
Polvo sahariano y ozono: factores externos con influencia estacional
Aunque el municipio no está expuesto a fuentes locales de contaminación, fenómenos regionales como las intrusiones de polvo sahariano —más frecuentes en el sureste peninsular y Canarias— pueden afectar ocasionalmente a la calidad del aire, especialmente en episodios de advección desde el sur. Asimismo, el ozono troposférico, un contaminante secundario que se forma con la radiación solar, podría registrar aumentos en verano, aunque su concentración dependería de la meteorología y de las emisiones precursoras en zonas más pobladas o industrializadas de la provincia.
Fuentes: Coberturas del suelo (CLCplus), Mapa Forestal de España, Registro PRTR (2024), Agencia Europea de Medio Ambiente (estación ES1588A-BB-PONTS), Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS).
Qué condiciona el aire en Castellar de la Ribera
El desnivel de 531 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina pino salgareño (86,1 % del arbolado), que poliniza de abril a junio; y coníferas (13,9 % del arbolado), que poliniza en primavera.
La medición real más cercana procede de la estación Bb-Ponts, a 21,2 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.