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Estado del aire en Bretocino hoy

Zamora · Castilla y León · 730 m de altitud

Consulta el estado del aire en Bretocino para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Bretocino: aire limpio y polen de gramíneas condicionado por su entorno agrícola

Un territorio dominado por cultivos y pastos

El término municipal de Bretocino (Zamora, Castilla y León) presenta una superficie de 12,9 km² donde el 40 % del suelo está ocupado por cultivos y el 33,3 % por pastos. Estas cubiertas herbáceas, que suman el 73,3 % del territorio, son la base de la emisión local de polen de gramíneas. La cobertura arbórea es reducida (10,6 %), repartida entre frondosas caducas (6,5 %) y perennes (3,5 %), mientras que el matorral cubre el 12,6 %. El sellado urbano apenas alcanza el 1,6 %, lo que refleja una escasa presión antrópica sobre la calidad del aire.

Polen de gramíneas: un factor de ajuste al alza

El polen de gramíneas en Bretocino procede en un 73,3 % del propio municipio y en un 72,5 % de su entorno inmediato. El factor de ajuste de 1,012 indica que la concentración prevista por los modelos europeos (CAMS) debe corregirse ligeramente al alza, ya que la zona genera algo más de polen que su área circundante. Esta mayor emisión está ligada a la abundancia de herbáceas, especialmente pastos y cultivos, que polinizan con intensidad entre finales de primavera y comienzos de verano.

Calidad del aire: dependencia de una estación lejana

Bretocino no cuenta con estación de medición propia. Los datos más cercanos proceden de la estación de fondo de Valderas, situada a 34,8 km. Este tipo de estaciones registra niveles bajos de contaminantes como NO₂ o partículas, al no estar influenciadas directamente por tráfico o industrias. La altitud media del municipio (730 m) y su desnivel moderado (102 m) favorecen la dispersión de posibles emisiones locales, aunque la ausencia de datos directos impide evaluar su impacto concreto.

Influencia del relieve y la vegetación

Con una altitud mediana en el percentil 37 de su provincia, Bretocino se sitúa en una zona de transición, sin relieves acusados que retengan contaminantes. La combinación de cultivos, pastos y matorral define un paisaje abierto, donde el viento puede reducir la acumulación de partículas. Sin embargo, la escasa presencia de masas forestales limita su capacidad para filtrar contaminantes atmosféricos.

Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de calidad del aire), Mapa Forestal de España.

Qué condiciona el aire en Bretocino

Con un relieve suave (102 metros de desnivel) y 730 metros de altitud media, el aire tiende a comportarse de forma homogénea en todo el término municipal.

El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina encina y alcornoque (67,9 % del arbolado), que poliniza de marzo a mayo; y bosque de ribera (chopos, fresnos, alisos, plataneros) con el 32,1 % del arbolado, que poliniza de enero a abril. A eso se suma que el 73,3 % del término es pasto o cultivo herbáceo, la principal fuente de polen de gramíneas, con su pico a finales de primavera.

Aquí la predicción de gramíneas se corrige al alza (factor 1): el municipio tiene más superficie herbácea (73,3 %) que la media de su entorno de 10 km (72,5 %), de modo que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto.

La medición real más cercana procede de la estación Valderas, a 34,8 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado. Conviene tomarla con cautela: 34,8 km son muchos, y entre medias el terreno y los usos del suelo pueden cambiar bastante.

Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.