Estado del aire en Bedia hoy
Bizkaia · País Vasco · 217 m de altitud
Consulta el estado del aire en Bedia para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Bedia: un valle arbolado donde el polen y el relieve marcan la calidad del aire
Un territorio dominado por masas forestales
El 74,3 % de la superficie de Bedia está cubierto por arbolado, una proporción muy superior a la mediana de su provincia. Las coníferas ocupan el 57,3 % del término municipal, mientras que las frondosas caducifolias y perennes suman otro 17 %. Este predominio forestal, junto al 19,5 % de pastos y herbáceos, configura un paisaje donde las emisiones naturales —como el polen o los compuestos orgánicos volátiles— pueden influir en la calidad del aire. El sellado del suelo, por el contrario, es mínimo (2,8 %), lo que limita las fuentes urbanas de contaminación.
El polen de gramíneas: menos intenso que en su entorno
Bedia registra un factor de ajuste para el polen de gramíneas de 0,919, lo que indica que la concentración de estas especies en el municipio es un 8,1 % menor que en su entorno inmediato (un radio de 10 km). Aunque el 19,5 % de la superficie municipal corresponde a herbáceos —principal fuente local—, el 21,2 % del polen procede de áreas vecinas. Esto sugiere que, durante la temporada de polinización (finales de primavera y comienzos de verano), las gramíneas del entorno pueden tener un peso similar a las del propio municipio.
Relieve y dispersión de contaminantes
Con una altitud mediana de 217 metros —por encima del percentil 58 en Bizkaia— y un desnivel de 563 metros entre su cota mínima (52 m) y máxima (615 m), Bedia presenta un territorio accidentado. Este relieve encajonado puede favorecer la acumulación de contaminantes en las zonas más bajas, especialmente en condiciones de estabilidad atmosférica. Sin embargo, la estación de medición más cercana, ZELAIETA (a 6,9 km y de tipo "de fondo"), no registra datos de contaminantes en el dossier, por lo que no hay valores locales de referencia para óxidos de nitrógeno, ozono u otros compuestos.
Ausencia de focos industriales relevantes
El dossier no incluye emisiones industriales significativas en Bedia, lo que reduce la influencia de fuentes antropogénicas puntuales en la calidad del aire. La combinación de baja urbanización, escaso sellado del suelo y ausencia de industrias registradas sugiere que los principales condicionantes son naturales: polen, compuestos orgánicos emitidos por la vegetación y la orografía.
Fuentes: Copernicus CAMS (predicción de polen), CLCplus (cobertura del suelo), Mapa Forestal de España (tipos de vegetación), Registro PRTR (emisiones industriales).
Qué condiciona el aire en Bedia
El desnivel de 563 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina pino insigne (70,1 % del arbolado), que poliniza de abril a junio; y coníferas (6 % del arbolado), que poliniza en primavera. En cambio, solo el 19,5 % del término es herbáceo, así que el polen de gramíneas depende más de lo que llega arrastrado por el viento que de lo que se produce aquí.
Cluod corrige a la baja la predicción de gramíneas en este municipio: la superficie herbácea local (19,5 %) es menor que la media de la celda de 10 km en la que Copernicus calcula el dato (21,2 %), así que el valor se ajusta por un factor de 0,9. Sin esa corrección, la cifra publicada sería sensiblemente más alta que la realidad del término.
La medición real más cercana procede de la estación Zelaieta, a 6,9 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.