Estado del aire en Atalaya hoy
Badajoz · Extremadura · 483 m de altitud
Consulta el estado del aire en Atalaya para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Atalaya: un municipio de pastos y gramíneas con aire limpio pero polen intenso
Un territorio dominado por herbáceas y altitud moderada
Atalaya presenta un paisaje donde el 80,7 % de su superficie está cubierto por formaciones herbáceas —pastos y cultivos—, según datos satelitales de CLCplus. Esta proporción supera ampliamente la media provincial y explica que el 73,2 % del término municipal sea pasto, mientras que los cultivos apenas ocupan el 7,5 %. El arbolado perenne, con un 11,1 %, y el matorral (6,4 %) completan un territorio con escasa urbanización: solo el 0,9 % del suelo está sellado. La altitud mediana de 483 metros —por encima del percentil 65 de la provincia— y un desnivel de 276 metros entre sus cotas mínima y máxima sugieren un relieve ondulado que favorece la dispersión de contaminantes, aunque no extremo.
Polen de gramíneas: fuente local y ajuste a la baja
El polen de gramíneas es el principal alérgeno en Atalaya, con un 80,7 % de su superficie como fuente directa y un entorno inmediato (10 km) que aporta el 83,7 %. Sin embargo, el factor de ajuste de 0,964 indica que la emisión local es ligeramente inferior a la de su área circundante, lo que lleva a corregir a la baja las predicciones de Copernicus CAMS. Esta corrección refleja que, pese a la abundancia de pastos, la concentración de gramíneas no alcanza los niveles máximos de la zona. Su polinización, típica de finales de primavera y comienzos de verano, será más intensa en años con lluvias primaverales abundantes, que estimulan el crecimiento de estas especies.
Calidad del aire: sin focos industriales y con estación lejana
Atalaya carece de industrias registradas en el PRTR y su estación de medición más cercana —ES0011R-BARCARROTA, de tipo fondo— se encuentra a 40,8 km. Esta distancia, unida a la ausencia de fuentes contaminantes significativas en el municipio, sugiere que los niveles de NO₂, SO₂ u ozono troposférico dependerán principalmente de factores regionales, como el transporte de masas de aire o la actividad agrícola del entorno. La altitud y la escasa urbanización reducen el riesgo de acumulación de contaminantes, aunque episodios de calima —polvo sahariano— podrían afectar ocasionalmente, como en el resto del sureste peninsular.
Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus (cobertura del suelo), Mapa Forestal de España (vegetación), Registro PRTR (emisiones industriales) y Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de calidad del aire).
Qué condiciona el aire en Atalaya
Con un relieve suave (276 metros de desnivel) y 483 metros de altitud media, el aire tiende a comportarse de forma homogénea en todo el término municipal.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina encina y alcornoque (88,7 % del arbolado), que poliniza de marzo a mayo. A eso se suma que el 80,7 % del término es pasto o cultivo herbáceo, la principal fuente de polen de gramíneas, con su pico a finales de primavera.
Cluod corrige a la baja la predicción de gramíneas en este municipio: la superficie herbácea local (80,7 %) es menor que la media de la celda de 10 km en la que Copernicus calcula el dato (83,7 %), así que el valor se ajusta por un factor de 1. Sin esa corrección, la cifra publicada sería sensiblemente más alta que la realidad del término.
La medición real más cercana procede de la estación Barcarrota, a 40,8 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado. Conviene tomarla con cautela: 40,8 km son muchos, y entre medias el terreno y los usos del suelo pueden cambiar bastante.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.